Mostrando entradas con la etiqueta Rafael Echeverría G-H.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rafael Echeverría G-H.. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de noviembre de 2012

El Observador y su Mundo: Volumen I - Rafael Echeverría G-H.


 
-->
Lo propuesta de la ontología del lenguaje se inscribe en el desafío que nos dejara planteado el filósofo alemán Friedrich Nietzsche en el sentido de poner en cuestión aquella interpretación sobre el fenómeno humano, nacida en la antigua Grecia, que luego ganara hegemonía en el mundo occidental. A dicha interpretación la denominamos "programa metafísico". Sus fundadores, Platón y Aristóteles, conforman — siguiendo el nombre de una de las grandes obras del pintor renacentista Rafael Sanzio —la llamada Escuela de Atenas. Lo central del mensaje de Nietzsche fue sostener que, siguiendo dicha interpretación, el mundo occidental ha terminado en un callejón sin salida del que resulta imperativo alejarse. Ello posiblemente implica volver atrás y rehacer nuevamente el camino. Habiendo sido fieles a los presupuestos metafísicos, hemos terminado por comprometer tanto nuestra capacidad de conferir sentido a nuestras vidas, como las modalidades de convivencia que establecemos con los demás. El programa metafísico, que nos fuera de gran poder y utilidad durante mucho tiempo, hoy entrega señales de haberse agotado y, según el mismo Nietzsche, requiere ser sustituido por una concepción muy diferente del ser humano.

sábado, 10 de noviembre de 2012

El Búho de Minerva - Rafael Echeverría G-H.

El autor considera que nuestra cultura ha entrado, desde hace algunos años, en una profunda crisis de sentido que compromete muy radicalmente nuestros presupuestos filosóficos esenciales. Cuando ello sucede, los hombres vuelven inevitablemente la mirada hacia la filosofía. Por otro lado, se piensa o se concibe que es un terreno de los especialista y que no nos incumbe y/o poco o nada podríamos realmente aprender o comprender. El planteamiento de Echeverría objeta profundamente esa posición. Su esperanza es que este libro sirviera para convencernos de qué forma la discusión filosófica nos incumbe y compromete; que se trata de una discusión sobre todos nosotros y que no sólo estamos capacitados para entenderla sino también para participar e incidir en ella. Ello implica un esfuerzo por recuperar nuestra capacidad de control sobre la discusión filosófica. La filosofía nos pertenece y atañe de la misma forma, en su dominio específico, como nos atañe la salud, la educación, el deporte, el arte o la política. Ello no implica negar la existencia de especialistas o profesionales en estas áreas, pero que ellos existan no nos impide sentir que tales áreas nos pertenecen y forman parte de nuestra propia existencia.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Mi Nietzsche: La filosofía del devenir y el emprendimiento - Rafael Echeverría G-H.

Aunque parezca paradójico, éste, en rigor, no es un libro sobre Nietzsche. Es un libro sobre los hombres y las mujeres contemporáneos y sobre la profunda crisis que nos afecta. Si Nietzsche aparece en él como protagonista es sólo en tanto pienso que nadie mejor que él ha abordado esta crisis en toda su profundidad y ha señalado el camino para superarla. Sólo en ese sentido este libro llega a ser también un libro sobre Nietzsche. Pocos filósofos han sido tan incomprendidos y, diría incluso, tan completamente tergiversados como Friedrich Nietzsche. Acceder al núcleo de su pensamiento representa, sin embargo, uno de los desafíos de mayor urgencia e importancia que podamos acometer. De todos los filósofos que ha producido la modernidad, ninguno se proyecta de manera tan gravitante hacia el futuro como él lo hace. Su filosofía nos abre las puertas a un futuro diferente. Es como un haz de luz que nos ilumina un camino que no podremos dejar de recorrer.

Por la senda del pensar ontológico - Rafael Echeverría G-H.

"Este nuevo quehacer tiene dos ejes importantes: la calle y la vida. La filosofía que hoy hace falta requiere apoderarse de la calle, tiene que volver a la plaza, a los espacios de congregación de los ciudadanos. La filosofía debe dejar de ser un reducto de unos pocos iniciados que hablan un lenguaje que los demás son incapaces de entender y mucho menos de seguir. La filosofía requiere recuperar la calle que perdió hace mucho tiempo. Ella nació en la calle y debe volver a ella. Tiene que estar en las marchas, en las manifestaciones, tiene que ser parte de los grandes carnavales."